La consulta es nuestro lugar de encuentro habitual, pero no siempre el único. Creo que el acompañamiento debe adaptarse a las personas, y no al revés. Cuando tiene sentido, valoramos juntos la posibilidad de trasladar el acompañamiento a otros entornos que puedan favorecer el trabajo que estamos realizando.
Siempre será una decisión compartida, tomada con cuidado y desde el respeto a tus necesidades, buscando aquello que realmente pueda ayudarte.